El proceso de andar por la nieve es algo más complejo de lo que aparenta ser. Lo principal es tener un par de piernas y unas buenas botas de montaña.
Una vez cumplas estos requisitos lo último que falta es la nieve.
Ármate de valor, coge el gorro y los guantes y sal a la calle.
Finalmente ya solo queda poner cuidadosamente un pie delante y luego otro con cierto ritmo y si por desgracia te caes... ¡Pon las manos!
Quítale la tilde a pie.
ResponderEliminarEstá muy bien, pero tienes que atreverte con textos más largos.